Previniendo enfermedad cardíaca desde el trabajo

Teniendo en cuenta el alto porcentaje en la mortalidad y efectos secundarios de la enfermedad cardiaca  y vascular, que los factores que llevan a ellas se pueden intervenir desde la prevención, y que no podemos desligar ambiente laboral de la vida cotidiana de los trabajadores,  hoy día se ha encontrado en este ambiente, un escenario propicio, para llevar esa educación y acción preventiva.  El siguiente artículo por Clara Bassi, nos muestra un ejemplo de ello.

“La prevención del riesgo cardiovascular también es necesaria en el lugar de trabajo”

– Francisco Vicente Fornés, presidente de la Sociedad Española de Medicina y Seguridad en el Trabajo (SEMST)

La salud cardiovascular se resiente tanto en el trabajo como cuando éste se pierde. Por esta razón, la Fundación Española del Corazón (FEC), junto con otras sociedades científicas, se ha decidido a impulsar el primer proyecto que pretende prevenir la salud cardiovascular en la empresa. El presidente de la Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo (SEMST), Francisco Vicente Fornés, asegura que el hecho de pasar tantas horas en el sitio de trabajo implica una relación directa con los problemas cardiovasculares.

¿Hasta qué punto los problemas cardiovasculares se asocian al trabajo?

La labor profesional tiene una importancia considerable porque una persona desempeña en el lugar de trabajo una gran parte de su vida. Pero los problemas cardiovasculares también tienen relación con la alimentación, el estrés y otras circunstancias anexas a él, la situación actual de crisis y la falta de empleo. La Medicina del Trabajo es el primer eslabón para el control del problema.

¿Qué factores laborables influyen en la salud cardiovascular?

Circunstancias de mucho estrés, como una alimentación mal controlada, la baja actividad física, los hábitos tóxicos y la falta de detección de los problemas cardiovasculares de los trabajadores son algunos de ellos. Insisto en que la Medicina del Trabajo, que debe formar parte de la atención primaria de la salud, se encarga de la detección de estos problemas y salva vidas cada día.

¿Qué es más importante en el desarrollo de los problemas cardiovasculares: el trabajo o la falta de trabajo?

“Apostar en prevención y salud genera un aumento de productividad y de riqueza”

Ambos. Es significativo el trabajo en sí porque origina situaciones de gran tensión, aunque su ausencia también las genera. Se detecta falta de control del colesterol, la glucosa, los lípidos, la tensión arterial y el consumo de tóxicos, como el alcohol y el tabaco. Los problemas cardiovasculares son la primera causa de muerte en España y debemos trabajar para evitarlo, así como para que entre en vigor la nueva Ley antitabaco y, sobre todo, para que se cumpla porque si no, no servirá de nada.

¿Se ha registrado un aumento de los problemas cardiovasculares asociados al trabajo en los últimos años?

No, quizá todo lo contrario: ahora hay una detección más temprana y de mayor calidad que permite atajarlos gracias a que disponemos de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo.

¿En qué consiste el Programa de Empresas Cardiosaludables (PECS)?

El PECS es un proyecto liderado por la Federación Española del Corazón (FED), la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Medicina y Seguridad en el Trabajo (SEMST) para introducir hábitos cardiosaludables en las empresas. Queremos convencer de que es mucho mejor apostar en prevención y salud, porque se genera un aumento de productividad y de riqueza, tanto para el empresario como para el trabajador. Por eso, queremos convencer a las grandes empresas en España. Éste podría ser uno de los mayores éxitos de la atención primaria y de la medicina del trabajo de los últimos años. Las compañías que se adhieran al programa recibirán una condecoración.

¿En qué consistirían esas distinciones?

“Un 30% de la población trabajadora registra un riesgo cardiovascular elevado”

Serían unos corazones que obtendrían en función del grado de cumplimiento del desarrollo del programa, de modo que podrían conseguir de una a tres distinciones. Las ganarían las empresas que mejor realizaran las funciones que se recogen en el PECS, en cuanto a vigilar la comida en los comedores, mejorar la detección de factores de riesgo cardiovascular como la glucosa, la hipertensión arterial,  controlar el colesterol perjudicial (LDL) elevado o un desproporcionado perímetro de la cintura del debido. En función de ello, las empresas obtendrían más o menos corazones, a modo de distintivo.

Es decir, los corazones serían como las estrellas de los hoteles.

Las empresas que tengan un corazón habrán realizado algo bueno por la salud cardiovascular.  Si tienen dos, algo muy bueno, y con tres, algo extraordinario.

Se podría pensar en elegir la empresa para trabajar no sólo en función del sueldo, sino también de cómo vele por la salud cardiovascular.

“La enfermedad cardiovascular provoca 23.000 bajas al año y figura entre los primeros motivos de bajas laborales”

Por desgracia, hoy en día es difícil. Pero cuando se supere la crisis, ante un sueldo similar entre una empresa y otra, yo mismo optaría por trabajar en una empresa con tres distintivos, porque lo más importante es mi vida.

¿Conoce iniciativas similares en otros países?

No tenemos noticias de ninguna ni en Europa ni en Estados Unidos. En los países asiáticos, lo desconozco. Creo que es un programa original, que ha partido de la FED, con el apoyo de otras sociedades científicas y de personas que se han implicado en el proyecto, como Bartolomé Beltrán, ginecólogo y director de prevención de riesgos de una gran empresa mediática.

¿Cuáles son los objetivos que quieren conseguir?

“El PECS se planteará en función de la empresa a la que vaya dirigida”

Es un programa muy ambicioso y complejo, que empezará ahora en la Comunidad Valenciana, donde hay empresas muy importantes. Queremos conseguir que se adhieran algunas compañías nacionales destacadas, así como las medianas y las más pequeñas. Hemos presentado el programa el 8 de julio. Nuestro objetivo es dirigirnos a las empresas con 80.000 trabajadores, pero también a las de 2.000 y a las de 5 miembros. La prevención de riesgos es necesaria en todas. La suerte de las grandes empresas es que disponen de buenos servicios de prevención de riesgos laborales, aunque la futura aprobación del Real Decreto que quiere modificar los ratios de médicos del trabajo por empleado podría perjudicarlas.

¿En qué se prevé modificar este ratio?

En la actualidad hay un médico del trabajo y una enfermera, que constituyen una unidad básica por cada 1.000 trabajadores. Ese proyecto pretende bajarlo a uno por cada 2.000, lo que podría disminuir la calidad de la atención que se presta a los trabajadores.

¿Cuál es la importancia de haber impulsado el programa PECS y su trascendencia en el futuro?

La trascendencia se verá con el tiempo y el camino andado. La importancia tiene que ver con nuestra vocación de velar por la salud de los trabajadores y de los ciudadanos, ya que los trabajadores son ciudadanos. Tenemos la suerte de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo y debemos sostenerlo y acrecentarlo. Ahora también desde el trabajo, donde un ciudadano ingresa a los 18 años y se marcha a los 65 ó 68.

Programa de Empresas Cardiosaludables

El Programa de Empresas Cardiosaludables (PECS) nace con la vocación de mejorar la salud cardiovascular de los trabajadores españoles puesto que, según datos de la Federación Española del Corazón (FED), la enfermedad cardiovascular provoca en la actualidad 23.000 bajas al año y figura entre los primeros motivos de bajas laborales. Además, según informa la FEC, en torno al 30% de la población trabajadora tiene un riesgo cardiovascular elevado. Esto significa que acumulan dos o más factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes, la hipercolesterolemia, el tabaquismo y el sedentarismo, entre otros.

Este panorama ha sido el estímulo para impulsar PECS, el primer proyecto que se ha fraguado en España para prevenir y combatir la enfermedad cardiovascular en la empresa. La valoración del programa siempre tendrá en cuenta las características de la compañía. “Algunas tienen capacidad para facilitar la posibilidad de acudir a un gimnasio, pero para otras muchas hacerlo es una utopía. A las empresas con comedores industriales no les resultará difícil vigilar la alimentación de sus empleados, mientras que sí lo será para aquellas cuyos empleados van a comer a un bar cercano, donde es probable que ingieran un exceso de grasa y puede que fumen. Por eso tenemos que plantear el programa en función de la empresa”, dice Francisco Vicente Fornés.

Aunque las empresas participantes asumirán ciertos deberes para cumplir con el programa, los trabajadores también pueden poner de su parte y realizar pequeños gestos para mejorarla, tales como “suprimir los hábitos tóxicos, pedir consejo dietético, medirse el perímetro abdominal y conseguir que su cintura no sobrepase en ningún caso los 102 centímetros en los varones y los 88 en las mujeres, llevar un buen control de los lípidos, caminar hasta la parada de transporte público y, si el trabajo está cerca, acudir a pie cada día hasta él”, según Fornés

Fuente: Consumer.es

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