¿Un café o un paseo? ¿Qué es mejor para refrescar la mente?

Al igual que un músculo, nuestro cerebro parece fatigarse después de trabajar durante períodos de tiempo prolongados, en especial si tenemos que concentrarnos intensamente o lidiar con una tarea repetitiva, explica Michael Posner, profesor emérito en la Universidad de Oregón, que estudia la atención.

Los investigadores se enfocan en algunas de las circunstancias que logran que el cerebro se refresque de manera óptima.

Contemplar los paisajes y disfrutar de los sonidos de la naturaleza parece ser especialmente beneficioso para la mente, según los investigadores. Un paseo por un parque podría hacer maravillas, en tanto que tomarse un café apurado puede llevar a mayor agotamiento, en cuyo caso es preferible continuar adelante con fatiga mental.

Marc Berman, en estudios en el Instituto de Investigación Rotman de Toronto y la Universidad de Michigan, publicado en la revista Psychological Science, en 2008, muestra que el rendimiento  o incremento cognoscitivo en pruebas de memoria y atención mejoró un 20% después que los sujetos de estudio hicieran una pausa para dar un paseo por un jardín botánico, lo cual no se encontró cuando el paseo se dio por una calle muy transitada.

Así mismo se vieron buenos resultados cuando los participantes miraron durante 10 minutos en una habitación tranquila imágenes de la naturaleza o escenas urbanas, aunque no en la proporción de los que lo hicieron físicamente, pero sí mejor que los que dieron el paseo urbano.

“Uno no necesariamente tiene que disfrutar de la caminata para obtener el beneficio”, señala Berman. “Lo que nos gusta no necesariamente va a resultarnos positivo”.

Más bien, sostienen los investigadores, las imágenes de la naturaleza atraen nuestra llamada atención involuntaria, que entra en juego cuando nuestras mentes se ven atraídas involuntariamente por algo interesante que no requiere de una gran concentración, como una imagen agradable o una característica del paisaje. Se puede hablar y pensar a la vez que advertimos ese elemento.

En cambio, las personas dependen de la atención dirigida cuando necesitan concentrarse en el trabajo o potenciales amenazas, como el tránsito al cruzar la calle. Este tipo de atención es la que puede flaquear cuando se usa por períodos prolongados.

Si no se vive en ambientes rodeados de naturaleza, se pueden beneficiar de materas con plantas, asegura Berman, quien ahora con sus colegas  intentan averiguar exactamente qué elementos de los ambientes naturales desencadenan beneficios cognoscitivos.

El momento elegido para un descanso también es importante. La gente no obtiene beneficios cognoscitivos cuando está apurada o se siente bajo presión porque tiene poco tiempo. En esos casos, puede que lo mejor sea seguir trabajando, señalan los psicólogos.

Los beneficios de hacer una pausa para tomarse un café, otra de las formas más comunes en que la gente intenta relajar su mente, tampoco son muy claros, dicen los investigadores. Aunque la cafeína efectivamente acelera el cuerpo, incluyendo el cerebro, eso no se traduce necesariamente en un mejor desempeño, según investigadores de la Universidad de Bristol.

“El estímulo que produce la cafeína puede prolongar la excitación que uno podría tener debido a una situación estresante”, lo que puede ser perjudicial, señala Lindsay St. Claire, profesora de la Universidad de Bristol. Por lo tanto, la gente debería considerar qué tan nerviosos están antes de hacer una pausa para tomar otra taza de café.

Fuente : online.wsj.com

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