Introducción a la Meditación

Nadie mejor que Matthieu Ricard para hablar de meditación. Ha sido   meditador durante más de 40 años.  Su cerebro fue llevado a estudio por neurocientíficos. Los resultados mostraron niveles por encima de lo conocido hasta entonces de emoción positiva en el cortex prefrontal izquierdo del cerebro.   Fue declarado “el hombre más feliz del mundo”

A continuación  presento un artículo extraído de sus Notas de Facebook, Por qué meditar?

En nuestro mundo moderno nos encontramos totalmente inmersos en actividades, desde la mañana hasta la noche.  No nos queda mucho tiempo o energía disponible como para considerar las causas básicas de nuestra felicidad o sufrimiento.

¿Qué es la Meditación?

La meditación es la práctica que hace posible el cultivo y desarrollo de ciertas cualidades humanas positivas y básicas de la misma manera que otro tipo de entrenamientos hace posible el tocar un instrumento musical o adquirir cualquier otra habilidad.

Entre algunas de las palabras asiáticas que se traducen como “meditación” tenemos: bhavana del sánscrito que significa “cultivar” y su equivalente tibetano, gom, que significa “familiarizarse con”.  La meditación nos ayuda a familiarizarnos con la manera clara y correcta de ver las cosas y a cultivar cualidades de bienestar que permanecerán en estado durmiente a menos de que hagamos un esfuerzo para extraerlas.

Nos hemos acostumbrado a pensar que nuestras limitaciones son inevitables y que tenemos que conformarnos con los reveses que nos provocan a lo largo de nuestra vida.  Consideramos a nuestros aspectos disfuncionales por asentados sin darnos cuenta que es posible romper el ciclo vicioso exhaustivo de patrones de comportamiento.

Entrenando la Mente

El objeto de la meditación es la mente.  Por el momento está, simultáneamente confundida, agitada, rebelde y sujeta a innumerables condicionamientos y patrones automáticos.

La meta de la meditación no es el de apagar la mente o anestesiarla sino de hacerla libre, lúcida y balanceada.

El objetivo de la meditación es el transformar la mente.  No tiene que estar asociada con alguna religión en particular. Cada uno de nosotros tiene mente y cada uno de nosotros puede trabajar en ella.

Lo que no es Meditación

Permítanme aclarar que la meditación no es un intento para desarrollar una mente en blanco a través de bloquear los pensamientos – lo cual es imposible de cualquier manera-.  Ni tampoco es el simple proceso de relajación con el cual suspendemos temporalmente los conflictos internos en un estado vago y amorfo de la consciencia.  No tiene mucho sentido el descansar en un estado interno de desconcierto.  Efectivamente, existe un elemento de relajación en la meditación, pero está asociado al alivio que viene de dejar ir las esperanzas y los miedos, los apegos y los caprichos del ego que continuamente alimentan nuestros conflictos internos.

¿Es posible cambiar?

La verdadera pregunta no es si el cambio es deseable, sino si es posible.  Algunas personas podrían pensar que no pueden cambiar ya que sus emociones aflictivas están tan íntimamente asociadas a sus mentes que es imposible deshacernos de ellas sin destruir una parte de nosotros.

Es verdad que en general el carácter de una persona no cambia mucho a lo largo de su vida.  Si pudiéramos estudiar al mismo grupo de personas a través de los años, raramente encontraríamos que la gente enojada se volvió paciente, que las personas alteradas encontraron la paz interior o que los pretenciosos aprendieron humildad.  Pero tan inusual como el cambio pueda parecer, algunas personas sí cambian, lo cual demuestra que el cambio es posible

Ningún cambio ocurrirá si dejamos que nuestras tendencias habituales y patrones automáticos de pensamientos se perpetúen o incluso se refuercen, pensamiento tras pensamiento, día tras día, año tras año.   Pero estas tendencias y patrones pueden ser desafiados.

Desear no es Suficiente

 No tenemos opción acerca de lo que ya somos, pero podemos querer cambiar.  Una aspiración como esta le da a la mente un sentido de dirección.  Pero el simple deseo no es suficiente.  Tenemos que encontrar una manera de que este deseo se convierta en acción.

Esta misma lógica es la que aplicamos para trabajar con la mente.  ¿Cómo vamos a cambiarla sin el menor esfuerzo, con simplemente desearlo?  Esto no hace mucho más sentido que el que si esperáramos aprender a tocar una sonata de Mozart cuando solo tocamos el piano ocasionalmente.

Ponemos mucho esfuerzo en mejorar las condiciones externas de nuestras vidas, pero al final, es siempre la mente la que crea nuestra experiencia del mundo y traduce esta experiencia en una de bienestar o de sufrimiento.

 Si transformamos la manera de como percibimos las cosas, transformaremos la calidad de nuestras vidas.  Es el tipo de transformación que se logra a través de una forma de entrenamiento mental conocida como meditación.

Un aspecto fundamental de la consciencia

El entender que la naturaleza esencial de la consciencia es neutral nos demuestra que es posible cambiar nuestro universo mental; somos capaces de transformar el contenido de nuestros pensamientos y experiencias.  Tenemos entonces el espacio que necesitamos para crear las condiciones necesarias para transformar estos eventos mentales.

Refinando la Atención y la Atención Plena

Si queremos observar los mecanismos más sutiles de nuestro funcionamiento mental y tener una influencia sobre ellos tenemos que, de manera absoluta, refinar nuestros poderes de observación hacia el interior.  Seremos capaces de continuar refinando la percepción de la mente hasta que lleguemos al punto donde seamos capaces de ver el estado más fundamental de la consciencia: un estado perfectamente lúcido y despierto que está siempre presente aún en la ausencia de la cadena ordinaria de pensamientos.

La Maestría que nos Libera

 La manera como manejamos nuestros pensamientos en la meditación no es bloqueándolos o alimentándolos de manera indefinida, sino permitiendo que surjan y que se disuelvan por sí solos en el campo de la atención plena.  De esta manera no se posesionan de nuestra mente.  Es cuestión de tomar nuestra vida en nuestras propias manos en lugar de abandonarla a las tendencias creadas por los hábitos y la confusión mental.  En lugar de soltar el timón y permitir que el barco se vaya a la deriva a donde el viento lo lleve, libertad significa trazar un curso hacia un destino deseado – un destino que sabemos que es el mejor para nosotros y otros.

El Corazón de la Realidad

La meditación no es, como algunas personas pudieran pensar, una manera de escapar de la realidad.  De manera contraria, su objetivo es el de hacernos ver la realidad tal como es ahí, en el centro de nuestra experiencia; es el desenmascarar las causas profundas de nuestro sufrimiento y el disipar la confusión mental

Debemos descubrir por nosotros mismos la validez de los métodos que esta gente sabia enseñó y confirmar las conclusiones a las que llegaron.  Esto no es un proceso meramente intelectual.

Liberando la Mente de Mono

 Para llevar a cabo esta tarea, debemos empezar por calmar a nuestra mente turbulenta.  Nuestra mente se comporta como un mono cautivo que, en su agitación, se enreda cada vez más en sus ataduras.

De la vórtice de nuestros pensamientos surgen primero las emociones, luego los comportamientos y cambios de humor y finalmente los hábitos y la personalidad

Si consideramos que el beneficio potencial de la meditación es el de experimentar al mundo cada momento de nuestras vidas de una nueva manera, entonces no parecería excesivo el dedicar veinte minutos de nuestro día a conocer mejor a nuestra mente y entrenarla hacia este tipo de apertura.

El logro de la meditación se podría describir como el estado óptimo de ser o como la felicidad genuina Esta felicidad verdadera y duradera es una profunda sensación de haber realizado el máximo potencial de sabiduría y logro que tenemos dentro de nosotros.  Trabajar en pos de esta realización es una aventura en la que vale la pena embarcarse.

Matthieu Ricard, es un científico, especializado en biología y genética, y desarrolló tempranamente una prometedora carrera de genética celular en el Instituto Pasteur, la que abandonó para convertirse en monje budista, hace 35 años. Escritor, y fotógrafo. Ha vivido, estudiado y trabajado en la región del Himalaya desde hace más de cuarenta años. Es traductor oficial del Dalai Lama

De la edición de Septiembre 2010 de Shambhala Sun “Como Meditar”.

Extractos tomados del libro “El Arte de la Meditación” de Matthieu Ricard, publicado por Ediciones Urano © 2009.